En el webinar "Tendencias, desafíos y oportunidades para profesionales en gestión ambiental", los directores de la Maestría en Gestión Ambiental del ITBA explicaron por qué la gestión socioambiental es una ventaja competitiva en los sectores más dinámicos de la economía argentina.
En la Argentina que viene, petróleo y gas, minería, agronegocios e infraestructura concentran buena parte de la promesa de inversión y crecimiento. Pero hay una verdad cada vez más decisiva: sin profesionales capaces de gestionar riesgos, leer el territorio y traducir exigencias ambientales en decisiones estratégicas no habrá desarrollo posible.
Esa fue la tesis central del webinar "Tendencias, desafíos y oportunidades para profesionales en gestión ambiental", organizado por el área de Posgrados del ITBA. El encuentro estuvo a cargo de Julio Torti y Francisco Decono, director y director adjunto de la Maestría en Gestión Ambiental del ITBA, quienes plantearon que el desarrollo ya no puede pensarse como una variable exclusivamente económica: hoy integra capital humano, ambiente, gestión de riesgos, regulación, sociedad y capacidad de ejecución.
Un mapa de oportunidades con exigencias nuevas
Los cuatro sectores que concentrarán buena parte de la inversión de la próxima década (petróleo y gas, agronegocios, minería e infraestructura) suman estimaciones de capex que superan los USD 135.000 millones. Y tienen algo en común: ninguno puede escalar sin una gestión ambiental de excelencia. No si quieren asegurarse su ejecución en tiempo y forma, sostenerse en el tiempo, construir legitimidad o acceder a mercados más exigentes.
En minería, la viabilidad de un proyecto depende cada vez más de la licencia social para operar: ese permiso informal pero decisivo que una comunidad otorga cuando percibe que una actividad escucha, informa, mitiga y asume en serio sus impactos. En petróleo y gas, un buen estudio de impacto ambiental no debería llegar cuando el proyecto ya está cerrado, sino al mismo tiempo que se diseñan sus fases preliminares. En agronegocios, muchos mercados ya no preguntan solo qué producís, sino cómo: piden certificaciones de huella de carbono, ausencia de deforestación y trazabilidad.
En todos los casos, la gestión ambiental de excelencia dejó de solo proteger para también habilitar: habilita acceso a mercados, construye reputación y reduce riesgo comercial.
Un nuevo perfil profesional
El mercado necesita profesionales que combinen herramientas técnicas, como agua y efluentes, ecología, calidad de aire, suelos; de gestión, como auditorías, estudios de impacto socioambiental, comunicación ambiental; y de negocio, como cambio climático, políticas públicas, economía ambiental. Ese perfil no es solo para especialistas: debe atravesar la alta dirección, la gerencia, los mandos medios y los equipos de proyecto.
Formarse para ese cambio
La gestión ambiental está cambiando de lugar y empieza a ser la disciplina que ayuda a tomar mejores decisiones. La Maestría en Gestión Ambiental del ITBA es el único programa de Argentina que integra análisis técnico, herramientas de gestión y aplicación de políticas sustentables en una misma propuesta académica.
Tiene una duración de dos años y modalidad virtual. Más información en: Maestría en Gestión Ambiental.
