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60 años después

¿Cuáles son las bases que sustentaron el desarrollo de la Universidad? El Rector Acad. Ing. José Luis Roces explica los ejes que diferencian al ITBA desde su creación, seis décadas atrás.

El 20 de noviembre de 1959 se creó el Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA) como una fundación sin fines de lucro para cumplir con la misión de una universidad privada. Bajo la inspiración y la pasión por la educación del Alte. Carlos Garzoni, se transformó en esa fecha en la primera universidad privada laica del país.

Han pasado 60 años desde esa fecha bajo la dirección de sólo seis rectores, cuando en ese período la Argentina como país tuvo veinticuatro presidentes. Ese contraste solo desde lo numérico explica la posibilidad de haber mantenido en el tiempo, criterios y pautas de continuidad, que son una parte fundamental de la explicación de la excelencia académica de nuestra institución.

Buscar en los planes de estudios o en los contenidos temáticos esa diferenciación es no comprender que toda institución educativa es la conjunción de una identidad, de valores, de visión compartida y  de un modelo educativo, matizada por las diferencias de estilos que cada Rector le ha podido entregar a lo largo de su gestión. Obviamente que en el ITBA lo hubo, pero esa diferencia le otorga solo la necesaria adaptabilidad temporal, pues los jóvenes cambian en sus motivaciones para el estudio; pero las exigencias y las convicciones para enseñar e incentivar en el aprendizaje se mantuvieron permanentes en todas las conducciones.

Otro aspecto central en el ITBA, difícil de imitar, es el desarrollo de su comunidad interna. Los docentes que se centran con pasión y compromiso en su misión de facilitar los aprendizajes, los no docentes en brindar servicios variados para que los alumnos vean facilitados sus trámites y sus consultas, los alumnos concentrados en el estudio  y representados por el Centro de estudiantes (CEITBA) , los padres colaborando con los alumnos que han perdido alguno de sus progenitores que pagan sus estudios (ADITBA) , los graduados que ayudan con fondos para generar becas para nuevos alumnos, y los benefactores que donan para becas, equipamiento o infraestructura. O sea una comunidad virtuosa, sin presencia de diferencias políticas ni religiosas.

Una cultura difícil de recrear en base a una clara convicción de las autoridades tanto del Consejo de Administración, como del Comité de Rectorado, de una labor cotidiana con el único propósito de que nuestros alumnos se eduquen para un país mejor.

Miramos el futuro con mucha esperanza y pleno de oportunidades, basados en la creciente importancia de una educación tecnológica que se enfoque en la solución de problemas de complejidad social, económica y ambiental. Nuestra Universidad se ha consolidado y aspiramos que en la próxima etapa nos destaquemos en el nivel regional. Ese es el próximo desafío.

*Acad. Ing. José Luis Roces, Rector