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El Ing. Juan Vidaguren y los tres pilares que engloban al profesional que, a partir de 2018, se formará a través de la Licenciatura en Analítica Empresarial y Social.

En los últimos años hemos visto consolidarse tecnologías que permitieron almacenar y transmitir grandes volúmenes de información, en paralelo a la notoria maduración de varias herramientas que permiten procesarlos de formas novedosas. De esta forma, el desafío de gestionar datos obtenidos de diversas fuentes, que suelen no tener estructura definida, y que se generan en grandes tamaños y a gran velocidad (las premisas de lo que llamamos Big Data), resulta algo alcanzable para un número creciente de organizaciones.

Resuelto el problema de recolección y consolidación de datos (lo que en inglés suele denominarse Data Aggregation), las organizaciones cuentan con un nuevo camino a la solución de varios problemas que hasta no hace mucho se podían resolver solamente con aproximaciones, y que ahora pueden encararse extrayendo información detallada de datos. Lo que parecía imposible años atrás, hoy en día es una realidad tangible. El foco se centra, entonces, en el análisis de esos datos con el fin de extraer conclusiones (insights) que den sustento objetivo a la toma de decisiones. Surge de allí el perfil del Licenciado en Analítica Empresarial y Social, un experto en el manejo de las técnicas analíticas utilizadas para procesar estos enormes volúmenes de información.

Ocurre frecuentemente que quien ocupa ese espacio en la actualidad, tal vez como consecuencia de su foco en las técnicas de análisis, no percibe los detalles relacionados con el negocio que hacen a una buena comprensión del problema a resolver. Esto da lugar a demoras y otras complicaciones en la obtención de una solución adecuada. A partir de esta realidad aparece en muchas organizaciones la necesidad de un rol integrador, que no solo conozca las técnicas de análisis, sino que además tenga una buena comprensión de los aspectos de negocio. Deben apuntar, por ende, a optimizar el análisis de los datos y hacer una eficiente realimentación de la información obtenida de ese análisis para la toma de decisiones.

El ITBA formará estos nuevos profesionales a partir de la Licenciatura en Analítica Empresarial y Social, que se ofrecerá desde marzo de 2018, y con la que se espera iniciar el desarrollo de una nueva manera de gestionar en las organizaciones. Su perfil profesional está apoyado en 3 pilares:

  • Gestión de empresas y organizaciones sin fines de lucro o gubernamentales: El mayor desafío para el nuevo modelo de gestión está en comprender los problemas del negocio o la actividad de la organización en la que se desempeñe. Un buen entendimiento de la situación asegura la elección de una solución adecuada, implementada con agilidad y eficiencia. El estudiante podrá seleccionar un amplio espectro de contenido de gestión, para alinearlo con sus intereses profesionales y personales; además de estar capacitado para desempeñarse en empresas, organizaciones sin fines de lucro, o entidades gubernamentales. Generar cambios de impacto social es uno de los ejes primordiales de esta carrera.
  • Profunda capacidad analítica: La gestión y la toma de decisiones del futuro estarán basadas en información comprobable, que permita justificar y argumentar las decisiones de negocio. Contar con la capacidad de analizar grandes volúmenes de datos y elaborar conclusiones en forma autónoma, y a la vez poder establecer un vínculo sólido con especialistas en el análisis profundo de datos, representan habilidades clave para esta nueva forma de gerenciar que crece día a día, a partir del desarrollo de la “cultura de los datos”.
  • Habilidades interpersonales y de comunicación: El nuevo profesional tendrá las competencias necesarias para dar a conocer las conclusiones de sus análisis de manera convincente y clara; como también para lograr obtener la información que le permita una completa comprensión de los problemas de negocio. Asimismo, podrá establecer un relacionamiento fluido y profundo con los diferentes actores de la organización. Podrá actuar como vínculo con los científicos de datos para la resolución de cuestiones que requieran un grado mayor de profundidad.

Los futuros líderes necesitarán de este perfil proactivo que responde a una creciente necesidad del mercado. Por eso, en congruencia con esta premisa, la Universidad asumió el compromiso de formar profesionales con dichas competencias. Los resultados estarán a la vista.